En Honduras, la etapa anterior a las elecciones generales de noviembre pasado presentó un entorno particularmente complicado, con altos niveles de violencia contra periodistas, estigmatización y debilidades en los mecanismos de protección.
En México, persisten los homicidios de periodistas, la impunidad estructural y la insuficiencia de medidas de protección, factores que consolidan uno de los contextos más peligrosos del mundo para el ejercicio del periodismo.
El Salvador registró un retroceso significativo, marcado por restricciones vinculadas al estado de excepción, presión sobre medios independientes y un clima de intimidación que ha llevado al desplazamiento forzado de periodistas.
Cuba continúa caracterizándose por un sistema de control estatal sobre los medios, censura estructural y ausencia de garantías para el ejercicio del periodismo independiente, situación que se ha agudizado en los últimos meses.
Haití, por su parte, enfrenta una de las situaciones más críticas del hemisferio, con violencia extrema, inseguridad generalizada y condiciones que dificultan gravemente la labor periodística.
La SIP es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está conformada por más de 1.300 medios del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami, Florida, Estados Unidos.